¿Por qué te cuesta tanto cuidarte? Ceres y las heridas del autocuidado

 Hay momentos en los que sabes exactamente lo que necesitas: descansar, nutrirte, escucharte, poner límites. Y aun así, no lo haces. Postergas tus necesidades, te exiges más de la cuenta y te colocas en último lugar. ¿Te has preguntado por qué?



En astrología psicológica, esta dificultad para cuidarte no es un fallo de voluntad. Está profundamente vinculada al arquetipo de Ceres, el asteroide que representa la nutrición emocional, la capacidad de cuidarte y de sostenerte internamente. Ceres muestra cómo aprendiste a recibir afecto, cómo lo das y qué heridas llevas dentro en relación con la sensación de ser merecedor de cuidado.

Ceres habla de tu relación con la comida emocional, con tu cuerpo, con tu descanso, pero sobre todo, con tu capacidad de dar a otros sin abandonarte a ti mismo. Cuando Ceres está herida en tu carta natal, aparece un patrón muy común: cuidar demasiado a todos y muy poco a ti. Es la herida del sobreesfuerzo, del sacrificio constante, de la persona que sostiene al mundo mientras nadie la sostiene a ella.

La historia mitológica de Ceres se centra en la pérdida de su hija Perséfone. Mientras ella busca desesperadamente a su hija, la Tierra se marchita. Así ocurre también en tu vida: cuando te desconectas de ti, algo dentro se enfría, se seca, se cansa. Dejas de florecer.

Una Ceres equilibrada es auto-nutrición, autocuidado, bienestar. Pero una Ceres herida siente que solo merece recibir cuando sirve, cuando da, cuando se esfuerza. Y así nace un ciclo de agotamiento emocional: das hasta vaciarte, y cuando estás vacía, te culpas por no poder dar más.

Tu signo y casa de Ceres revelan por qué te cuesta tanto cuidarte:

• En signos de agua, te pierdes cuidando emociones ajenas.
• En tierra, te exiges productividad antes que descanso.
• En aire, te desconectas del cuerpo y vives en la mente.
• En fuego, vives impulsivamente, sin escuchar tus límites.

Y sin darte cuenta, te conviertes en la persona que está para todos, excepto para sí misma.

Sanar a Ceres no consiste en dejar de dar, sino en aprender a darte también a ti. En aceptar que mereces descanso, atención y ternura sin tener que ganártelo. En recordar que cuidarte no es un lujo: es una necesidad. Cuando te nutres a ti, tu mundo interior vuelve a florecer.

Ceres te recuerda que no puedes dar si estás vacía, y que el amor que das a otros es más valioso cuando también te lo das a ti.

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