Casa VIII: el sexo que te desnuda el alma
Más allá del placer… el abismo compartido En astrología tradicional, la Casa VIII es conocida popularmente, y a veces con un dejo de temor, como la casa de la muerte. Sin embargo, esta "muerte" raramente se refiere al final físico de la vida, sino más bien al trascendental fin de ciclos vitales, a la necesaria defunción de viejas identidades que ya no nos sirven y al desmantelamiento de patrones de conducta obsoletos que obstaculizan nuestro crecimiento. Es el adiós a una versión de nosotros mismos para dar paso a otra. También se la asocia íntimamente con las herencias, las cuales pueden ser tangibles, como bienes materiales o dinero legados por ancestros, pero, de forma mucho más profunda y significativa, pueden ser herencias psicológicas, como traumas familiares no resueltos, o incluso kármicas, patrones de destino que se repiten a través de generaciones.