Cómo acompañar al consultante con planetas sin dignidad en Casa VIII
Cuando una persona aficionada a la astrología llega a consulta con temor porque en su Casa VIII hay planetas sin dignidad —peregrinos o en debilidad esencial o incluso mal aspectados— lo primero es situar el símbolo en su marco tradicional. La VIII, en la astrología clásica, habla ante todo de la muerte y, por derivación, de miedos, deudas, herencias y del dinero de otras personas. No es un orbe de “transformaciones psicológicas” en sentido moderno, sino un territorio serio de pérdidas, balances con lo ajeno y finitud. En ese paisaje, los planetas en mal estado celeste en esta casa inclinan a la muerte prematura, también a la inquietud, dependencia financiera o disputas por legados; los bien dispuestos mitigan el riesgo de muerte prematura y facilitan acuerdos financieros. Conviene explicarlo con sobriedad: los planetas inclinan, no obligan .