La Luna Nueva en Leo: el retorno del corazón soberano
Cuando la Luna Nueva transita por Leo, el cielo se viste de fuego, y nuestras emociones —habitualmente reservadas, íntimas, caprichosas o fluctuantes— se tornan teatrales, magnánimas y, a veces, volcánicas. La Luna en Leo no susurra: declama . No pide permiso: exige presencia . Es un tránsito que nos invita a reconectar con la pasión, con la creatividad y con la necesidad ancestral de ser vistos, admirados y reconocidos.