Ir al contenido principal

La conjunción del Sol con Venus desde la visión budista.

   El sentido del Yo y la sensualidad se combinan. Aquí las puertas de la percepción y el Yo trabajan estrechamente. El individuo interactúa de una manera sensorial con el mundo que lo rodea. La capacidad de expresar amor y afecto surge con facilidad. Los sentimientos que experimenta con el mundo son placenteros. El lado negativo de este aspecto provoca una demanda de estimulación y amor basada, claro está, en una actitud egoísta. Algunas personas pueden ser demasiado autocomplacientes a causa de su intensa sed de satisfacción.
 
Si el individuo tiene una actitud positiva y sincera, será alguien divertido y compartido. La influencia positiva puede perfeccionarse por medio de la meditación altruista. Este aspecto otorga un notable atractivo físico a quien recibe su influencia.


Comentarios