El Eclipse Lunar del 7 de Septiembre de 2025: claridad entre Virgo y Piscis
El 7 de septiembre se producirá un Eclipse Lunar en el signo de Piscis, exactamente a los 15 grados del eje Virgo–Piscis. Un eclipse lunar siempre coincide con una Luna Llena, pero su intensidad es mayor: lo que normalmente dura unos días puede extenderse durante meses, dejando huellas visibles en nuestra vida interior y en nuestras decisiones externas.
En este caso, la energía se centra en el eje de la salud, el servicio, el orden y el trabajo cotidiano (Virgo) frente al mundo de la espiritualidad, la sensibilidad, los sueños y la entrega incondicional (Piscis). Este es el tercer eclipse de la serie que comenzó en septiembre de 2024 y se extenderá hasta febrero de 2027, por lo que se trata de una etapa de procesos largos, que se va revelando paso a paso.
¿Qué significa este Eclipse?
El Sol en Virgo y la Luna en Piscis se enfrentan, mostrándonos con claridad una tensión interna que pide integración. Es un momento en el que pueden aparecer:
-
Revelaciones emocionales que antes permanecían ocultas.
-
Conciencia de lo que falta en nuestras rutinas, trabajos o vínculos.
-
Situaciones de crisis que actúan como catalizadores de cambio.
-
Una necesidad imperiosa de equilibrio entre lo práctico y lo espiritual.
A menudo, los eclipses lunares se viven como un “clic” interior: una verdad que ya estaba gestándose y que, de pronto, se ilumina con toda fuerza.
¿A quién afecta más?
Este eclipse será especialmente intenso para quienes tengan planetas o puntos sensibles entre los 10 y 20 grados de los signos mutables: Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis. En sus vidas, los cambios pueden ser más visibles, con giros en temas de trabajo, relaciones o proyectos personales.
Sin embargo, todos sentiremos su influencia en las áreas de nuestra carta natal que correspondan a Virgo y Piscis. Para unos, será un tema de salud o hábitos; para otros, un despertar espiritual, una crisis emocional o un cambio en las relaciones.
La enseñanza del eje Virgo–Piscis
El aprendizaje central de este eclipse es la búsqueda de equilibrio:
-
Virgo nos enseña la importancia de los detalles, de cuidar el cuerpo, de ser responsables con nuestras rutinas y trabajo diario.
-
Piscis nos recuerda que no todo se mide con listas y horarios, que la vida también pide compasión, fe y entrega al misterio.
Cuando uno de los polos domina en exceso, aparecen los problemas: si todo es control y perfeccionismo (Virgo), la vida se vuelve rígida y sin alma; si todo es evasión, caos y fantasía (Piscis), la vida pierde estructura y eficacia. El eclipse nos muestra con crudeza dónde estamos desequilibrados y nos empuja a corregirlo.
Consejos para atravesar este Eclipse
-
Evita tomar decisiones definitivas en los días cercanos al eclipse: la visión aún es parcial y puede estar distorsionada.
-
Presta atención a tus sueños y a las corazonadas; pueden traerte mensajes valiosos.
-
Si surge una crisis en el trabajo, la salud o las relaciones, mírala como una señal de lo que ya necesitaba cambio.
-
Integra rutinas de descanso, silencio o espiritualidad para compensar el exceso de obligaciones.
-
Expresa lo que sientas, pero con prudencia: las emociones están magnificadas y tienden al dramatismo.
Mirando hacia atrás y hacia adelante
Este eclipse se conecta con procesos anteriores: algo parecido ocurrió en septiembre de 2006 y septiembre de 1998, cuando también hubo eclipses lunares en grados similares de Piscis. Si recuerdas qué cambios viviste en esas fechas, puedes intuir el tipo de aprendizajes que ahora se reactivan en tu vida.
Además, este evento forma parte de una serie de eclipses en el eje Virgo–Piscis que marcarán el período 2024–2027. Cada uno funciona como un capítulo dentro de un mismo libro: septiembre de 2024, marzo de 2025, ahora septiembre de 2025, y continuando en 2026 y 2027. Todo indica que estamos en medio de un proceso profundo de reajuste entre lo terrenal y lo espiritual, que se irá desplegando hasta consolidarse en los próximos años.
Conclusión
El Eclipse Lunar del 7 de septiembre nos invita a detenernos, mirar dentro y reconocer lo que ya no funciona en nuestra vida cotidiana. Es un tiempo de revelaciones, de finales y comienzos. Nos recuerda que el equilibrio entre el orden y la inspiración, entre la disciplina y la fe, no es un lujo, sino una necesidad vital.
Lo que ahora se ilumine puede resultar incómodo, incluso caótico, pero si lo asumimos con consciencia, nos dará la claridad necesaria para reorganizar nuestras prioridades y abrirnos a una vida más íntegra.

Comentarios
Publicar un comentario
Puedes dejar si te apetece preguntas o comentarios. Gracias.