Astrología mundial: eclipses y conjunciones mayores
La astrología no se ha limitado nunca al ámbito individual. Desde la Antigüedad, los astrólogos han mirado el cielo para comprender no solo el destino de las personas, sino también los grandes procesos históricos que afectan a pueblos enteros. A esta rama se la conoce como astrología mundial, y en ella los eclipses y las conjunciones mayores de los planetas eran considerados señales privilegiadas para anunciar épocas de cambio.
Los eclipses como presagios colectivos
Para los antiguos, un eclipse no era un fenómeno astronómico neutral, sino un signo de gran trascendencia. Tanto el Tetrabiblos de Ptolomeo como los textos árabes medievales advertían que los eclipses estaban ligados a sucesos de alcance colectivo: hambrunas, enfermedades, guerras o transformaciones políticas.
El lugar donde el eclipse era visible indicaba la región más afectada. Si ocurría cerca del Ascendente de una ciudad o reino, se interpretaba como un tiempo de crisis para su pueblo. Además, se analizaba el planeta que regía el signo del eclipse: un eclipse en Aries bajo dominio de Marte se asociaba con conflictos y batallas, mientras que en Virgo, bajo Mercurio, podía señalar problemas en el comercio o en la alimentación.
Ejemplo: los cronistas medievales relacionaban eclipses solares con la caída de reyes o el inicio de periodos convulsos. No se trataba de superstición, sino de un sistema de símbolos que unía cielo y tierra en una trama común.
Las conjunciones mayores de Júpiter y Saturno
Otro pilar de la astrología mundial eran las conjunciones de Júpiter y Saturno, conocidas como “las grandes conjunciones”. Estos dos planetas, llamados los cronocratores, se unen cada veinte años y, en la tradición, marcaban el inicio de un nuevo periodo político, social y espiritual.
Cuando la conjunción cambiaba de elemento —por ejemplo, de signos de agua a signos de aire— se consideraba que se abría una nueva era de aproximadamente 200 años. Así, la historia humana se concebía como un ciclo marcado por estos encuentros, que señalaban el paso de unas estructuras de poder a otras.
Ejemplo: la conjunción de 1980 en Libra, signo de aire, fue interpretada como preludio de transformaciones en las formas de comunicación, relaciones internacionales y aparición de nuevas tecnologías globales. La siguiente, en 2020 en Acuario, ha sido vista como el inicio de un periodo centrado en lo digital, lo colectivo y lo innovador.
Una visión del tiempo histórico
Mientras la astrología natal se centra en la vida del individuo, la astrología mundial busca comprender la trama de las épocas. Los eclipses marcan momentos de crisis o revelación, mientras que las conjunciones mayores de Júpiter y Saturno trazan los capítulos largos de la historia.
Conclusión
La astrología mundial enseña que los cielos no solo hablan a las almas individuales, sino también a las comunidades y a la humanidad en su conjunto. Eclipses y grandes conjunciones eran, para los antiguos, relojes cósmicos que anunciaban el pulso de la historia. Comprenderlos nos recuerda que formamos parte de ciclos más grandes, y que cada generación vive bajo la huella de un cielo que guía, inspira y transforma.

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