Qué te impide avanzar: los tránsitos que bloquean tu autoestima y cómo trabajarlos

 

Todos atravesamos años en los que sentimos que algo dentro de nosotros se estanca. No importa cuánto lo intentemos: dudamos, nos desinflamos, nos comparamos, nos sentimos pequeños. A veces no sabemos por qué ocurre, pero la astrología sí puede revelarlo. Existen ciertos tránsitos que afectan directamente a la autoestima, y conocerlos permite no solo entender el bloqueo, sino comenzar a transformarlo.



La autoestima en astrología está relacionada con varios factores clave: el Sol (identidad), la Luna (seguridad emocional), Venus (valor personal) y la Casa I (autoimagen). Cuando planetas lentos —sobre todo Saturno, Neptuno, Plutón y en algunos casos Quirón— tocan estos puntos, se inicia un periodo de revisión profunda. No es cómodo, pero sí necesario. Estos tránsitos no vienen a destruir tu autoestima, sino a reconstruirla desde un lugar más real.

Saturno: el tránsito que te hace dudar de ti… para que te tomes en serio

Cuando Saturno toca tu Sol, tu Luna, tu Venus o tu Ascendente, es habitual sentir cansancio, dudas, inseguridad o sensación de “no soy suficiente”. Saturno te enfrenta sin adornos a tus límites internos. Te obliga a preguntarte: “¿Estoy sosteniendo una imagen que no me representa? ¿Estoy construyendo algo real?”.

No es un tránsito para brillar: es un tránsito para fortalecerse.
Las personas que lo atraviesan suelen notar que se vuelven más exigentes con ellas mismas, pero también más maduras. Saturno duele porque desmonta ilusiones, pero precisamente eso te permite construir una autoestima sólida en lugar de una identidad basada en expectativas ajenas.

Neptuno: el tránsito que te hace sentir perdida

Cuando Neptuno toca Venus, la Luna o la Casa I, aparece la sensación de confusión: no sabes quién eres, qué quieres, ni cómo valorarte. Te comparas más. Te sientes más sensible. Las críticas duelen más.

Neptuno baja todas las defensas y revela inseguridades que estaban escondidas. Pero su finalidad no es hundirte, sino liberarte de ideales irreales que te mantenían atrapada-o.
Este tránsito te enseña a dejar de buscar validación externa y empezar a confiar en tu intuición como guía de valor personal.

Plutón: la demolición necesaria

Plutón tocando tu Sol, tu Luna, Venus o tu Ascendente es uno de los tránsitos más profundos que existen. No bloquea la autoestima: la descompone. Te obliga a ver patrones de control, dependencias, heridas antiguas, vergüenzas o traumas que influyen en cómo te valoras.

Plutón no es suave. Te quita lo que no te sirve.
Relaciones que te empequeñecen, trabajos donde no te reconocen, dinámicas donde cedes tu poder emocional… todo eso cae bajo este tránsito.
Lo que queda después es tu autenticidad desnuda: un yo más fuerte, más honesto y más consciente de su fuerza.

Quirón: la herida que vuelve para ser sanada

Cuando Quirón toca Venus, la Luna o la Casa I, reaparecen sentimientos de insuficiencia, vergüenza, miedo a no ser vista o miedo a no ser querida-o. El tránsito te obliga a mirar lo que siempre has escondido.

Las personas suelen expresar durante este ciclo frases como:
“Creo que no valgo para esto”,
“¿Y si hago el ridículo?”,
“Me siento más vulnerable que nunca”.

Pero Quirón no viene a dañarte: viene a mostrarte dónde te has abandonado a ti misma-o. Y una vez lo ves, empieza la verdadera sanación.

Cómo trabajar estos ciclos sin hundirte

Cuando estos tránsitos bloquean tu autoestima, hay tres claves fundamentales:

  1. No interpretes el bloqueo como un fracaso. Es un proceso de reajuste, no una caída.

  2. Permite que la identidad se reorganice. Estos tránsitos te obligan a soltar una versión pasada de ti.

  3. Busca apoyo emocional. La soledad profundiza la herida. Estos periodos necesitan contención, no aislamiento.

  4. No tomes decisiones definitivas sobre ti misma-o. Lo que piensas de ti durante estos ciclos no es estable ni realista.

  5. Recuerda que la salida siempre es más fuerte que la entrada. Nadie sale de un tránsito de Saturno, Neptuno, Plutón o Quirón igual que entró.

Los tránsitos que bloquean tu autoestima no llegan para destruir tu valor, sino para revelar dónde estaba sostenido por miedo, idealización o dependencia externa.

Cuando el ciclo termina, renace una persona más segura, más real y con un sentido de identidad profundamente auténtico.


Comentarios

Entradas populares de este blog

El Parte del Infortunio.

La Muerte en la Carta Natal

La Carta Natal Dracónica: El Zodíaco del Alma en la Astrología Cabalística