Qué te impide avanzar: los tránsitos que bloquean tu autoestima y cómo trabajarlos
Todos atravesamos años en los que sentimos que algo dentro de nosotros se estanca. No importa cuánto lo intentemos: dudamos, nos desinflamos, nos comparamos, nos sentimos pequeños. A veces no sabemos por qué ocurre, pero la astrología sí puede revelarlo. Existen ciertos tránsitos que afectan directamente a la autoestima, y conocerlos permite no solo entender el bloqueo, sino comenzar a transformarlo.
La autoestima en astrología está relacionada con varios factores clave: el Sol (identidad), la Luna (seguridad emocional), Venus (valor personal) y la Casa I (autoimagen). Cuando planetas lentos —sobre todo Saturno, Neptuno, Plutón y en algunos casos Quirón— tocan estos puntos, se inicia un periodo de revisión profunda. No es cómodo, pero sí necesario. Estos tránsitos no vienen a destruir tu autoestima, sino a reconstruirla desde un lugar más real.
Saturno: el tránsito que te hace dudar de ti… para que te tomes en serio
Cuando Saturno toca tu Sol, tu Luna, tu Venus o tu Ascendente, es habitual sentir cansancio, dudas, inseguridad o sensación de “no soy suficiente”. Saturno te enfrenta sin adornos a tus límites internos. Te obliga a preguntarte: “¿Estoy sosteniendo una imagen que no me representa? ¿Estoy construyendo algo real?”.
Neptuno: el tránsito que te hace sentir perdida
Cuando Neptuno toca Venus, la Luna o la Casa I, aparece la sensación de confusión: no sabes quién eres, qué quieres, ni cómo valorarte. Te comparas más. Te sientes más sensible. Las críticas duelen más.
Plutón: la demolición necesaria
Plutón tocando tu Sol, tu Luna, Venus o tu Ascendente es uno de los tránsitos más profundos que existen. No bloquea la autoestima: la descompone. Te obliga a ver patrones de control, dependencias, heridas antiguas, vergüenzas o traumas que influyen en cómo te valoras.
Quirón: la herida que vuelve para ser sanada
Cuando Quirón toca Venus, la Luna o la Casa I, reaparecen sentimientos de insuficiencia, vergüenza, miedo a no ser vista o miedo a no ser querida-o. El tránsito te obliga a mirar lo que siempre has escondido.
Pero Quirón no viene a dañarte: viene a mostrarte dónde te has abandonado a ti misma-o. Y una vez lo ves, empieza la verdadera sanación.
Cómo trabajar estos ciclos sin hundirte
Cuando estos tránsitos bloquean tu autoestima, hay tres claves fundamentales:
-
No interpretes el bloqueo como un fracaso. Es un proceso de reajuste, no una caída.
-
Permite que la identidad se reorganice. Estos tránsitos te obligan a soltar una versión pasada de ti.
-
Busca apoyo emocional. La soledad profundiza la herida. Estos periodos necesitan contención, no aislamiento.
-
No tomes decisiones definitivas sobre ti misma-o. Lo que piensas de ti durante estos ciclos no es estable ni realista.
-
Recuerda que la salida siempre es más fuerte que la entrada. Nadie sale de un tránsito de Saturno, Neptuno, Plutón o Quirón igual que entró.

Comentarios
Publicar un comentario
Puedes dejar si te apetece preguntas o comentarios. Gracias.