Los Eclipses Solares han sido considerados desde la Antigüedad como eventos celestes de gran impacto. En astrología, simbolizan momentos de reinicio, de siembra, de cambios abruptos o revelaciones. Un eclipse solar se produce cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, bloqueando su luz. A nivel simbólico, esto representa una interferencia temporal en la conciencia (el Sol) por parte del inconsciente o las emociones (la Luna). Por tanto, su interpretación siempre implica una llamada al despertar, a observar qué aspectos de nuestra vida necesitan renovarse o transformarse durante los próximos seis meses.