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Cuando la Luna es Dominante en la Carta Natal.

  El astro de la noche manda sobre el inconsciente y el mundo de los sueños. Exalta las emociones y sentimientos, la inspiración y la fantasía, el pasado y los recuerdos. Cuando es dominante hace al nativo muy hipersensible, afectivo, maternal, indolente y fuertemente atraído por la familia y el hogar. Entonces, en general, elude la lucha y busca la comodidad. Se instala en el mundo de los sueños pero no intenta llevarlos a la realidad.




  Encontraremos tipos lunares entre las personas sencillas, bondadosas y caritativas. Dominados por impulsos y emociones, se dejan llevar por el humor del momento y tienden a los cambios o la inestabilidad. Triunfarán en todos los trabajos en los que se necesite sensibilidad, inspiración y conectar con los sentimientos de los demás: artistas, poetas, maestros, historiadores, psicólogos, consejeros, sacerdotes, médiums y videntes. Suelen ser débiles y carentes de sentido práctico. Cándidos e ingenuos, prefieren un destino sencillo, una vida tranquila a veces bohemia. Están más predispuestos a obedecer que a mandar.

  Pero si la Luna está muy debilitada y afligida, el nativo será frío o esquizoide, sin sensibilidad, sentimientos ni imaginación, o tendrá atrofiadas estas cualidades. Puede volcarse por completo en el trabajo o los asuntos mundanos y olvidarse de la vida íntima.

  Entre las cualidades lunares destaca la sensibilidad, la receptividad, la fantasía, la devoción y la veneración. Son románticos, intuitivos, místicos, altruistas y familiares, y también modestos, sencillos, populares, humanos y conciliadores. Aman la paz y el calor del hogar, y son suaves y simpáticos, dotados de un fuerte instinto protector y maternal.

  En cuanto a defectos, los lunares pueden ser caprichosos, perezosos, infantiles e inconstantes. Carecen de iniciativa y eluden la lucha o el esfuerzo, por lo que son muy fácilmente influenciables, sugestionables y obsesivos, y se dejan llevar o gobernar por otros. Dependientes o vulnerables, necesitan apoyo y se apegan a la madre o al hogar. Viven en su mundo o en el pasado. Tienen tendencia a vegetar y son rutinarios, negligentes y descuidados.

  Las emociones y sentimientos gobiernan la cabeza, haciendo su intelecto muy nebuloso. La mente lunar es notablemente pasiva y sugestionable pero poseen sin embargo una gran intuición. Son muy subjetivos y el inconsciente tiene gran influencia sobre ellos.

  En el amor son muy románticos e inestables. La fantasía juega en ellos un papel trascendental, tanto en el ámbito sentimental como en el sexo. De naturaleza protectora y maternal, suelen tener exaltados los sentimientos, la familia y el hogar.

  Físicamente, rige sobre todo el estómago, la matriz, los senos y el sistema linfático. También las enfermedades que afectan a estos órganos.

  Los que tienen una Luna poderosa o Dominante en su carta natal suelen tener una constitución débil y linfática. Su físico es de formas redondeadas y suaves y su aspecto infantil, con ojos redondos, nariz pequeña y cóncava, aspecto bondadoso, ingenuo o ausente. La tez es blanca y el pelo a menudo claro. Predomina en ellos el tejido adiposo.

 Recuerda en este enlace como reconocer a los Planetas Dominantes.



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