viernes, 20 de julio de 2012

Partes Arábigos y Tradición.

 
   Algunas personas me preguntan como se realiza el cálculo tradicional de la Parte de la Fortuna. La Parte de la Fortuna se calcula mediante esta sencilla fórmula: AS + Luna – Sol en los nacimientos nocturnos. Es decir, a la longitud eclíptica del ascendente se le suma la de la Luna y se le resta la del Sol. Y en los nacimientos diurnos, del arco que se forma entre el Sol y la Luna, añadido al Ascendente. En cualquier caso estaría bien echar un vistazo a lo que dice Adela Ferrer, una gran investigadora entendida en astrología tradicional sobre los Partes Arábigos.

   Los astrológos clásicos observaban, para cada cuestión, o para cada Casa, una Parte que estaba directamente relacionada con el asunto y a través de ese punto emitían sus dictámenes. De esta manera de trabajar, hoy en día práctcamente sólo se conserva la Parte de la Fortuna, que está ausente de la presente recopilación.
   Bueno aquí tengo que decir que gracias a las enseñanzas de Tito Maciá y a la facilidad de cálculo que ofrecen muchos programas, entre ellos el Kepler CPA y el Armon de Miguel García se analizan cada vez más los Partes, especialmente entre aquellas personas que usamos la astrología como herramienta de predicción. Por lo menos, además del Parte de la Fortuna consideramos el del Infortunio de forma natural.
   Estos puntos del horóscopo se calculan contando, a partir del Ascendente, el mismo número de grados que separan a dos planetas dados entre sí.  
   Para calcular y aplicar la fórmula que aparece en cada una de ellas, por ejemplo, para hallar la Parte de los Amigos, procederemos así: Ascendente +, es decir que a partir del grado del Ascendente sumaremos (por eso la presencia del signo “más” +) o contaremos -en sentido zodiacal- tantos grados como los que separan (también en sentido zodiacal) a la Luna de Mercurio, cuya combinación viene expresada así: Luna/Mercurio. (la barra / entre ambos no significa división, sino que se ha escogido este signo para separarlos).
  En muchos casos, si la natividad es nocturna, se han de invertir los planetas y contar en sentido zodiacal los grados que separan al segundo planeta del primero de los que intervienen en la fórmula.
  En el “Libro Conplido” aparece un hermoso ejemplo de hasta qué punto estos puntos arábigos eran utilizados habitualmente por los maestros astrólogos:

  Dijo Alhecen, hijo de Alhecib: Un día estaba conmigo Abolabez en la Era 230. Se me acercó un anciano y me entregó una carta en la que había inscrita una figura natal, diciéndome que se la interpretara. Le pregunté de quién era el tema y me dijo que de su hijo. Me fijé en la figura y cuando la estaba analizando, me la cogió Abolabez, la miró durante un ratillo, y dijo: "Lo primero que debemos juzgar de esta natividad, es que el nativo es hijo adulterino, y no es hijo de aquél que afirma ser su padre". Y yo le dije: "¿Dónde ves eso?". Él me respondió: "Este anciano dice que esta carta es de su hijo, y el padre de aquél al que pertenece esta carta hace ya cuatro años que está muerto, y murió en el mismo año en el que nació el niño". Volví a preguntar: "¿Dónde dice eso?". Y me respondió: "Me fijé en el grado de la Parte del Padre y lo encontré opuesto a Marte, y no había entre ellos más de un grado; y encontré la Parte en la Casa XI del Ascendente, que es la 8ª de la IV y es la casa de la muerte de los padres, y había, entre la Parte y Saturno, un grado. Por eso juzgué que el padre de este nativo murió en el año en que nació el niño, y este anciano afirma que el nativo es su hijo, luego el nativo es hijo de fornicio". Entonces nos dijo el viejo: "Yo no soy el padre de este nativo, sino que se trata de mi nieto, el hijo de mi hijo. Y mi hijo, su padre, murió en el año en que nació el niño, tal y como dijo este hombre bueno".

   Y, abundando en estos asuntos: ¿A quién de los modernos astrológos se le ocurriría, para elegir el momento de una boda, colocar en posiciones afortunadas no sólo la Casa IV y las luminarias, sino además la Parte de la Fortuna, y La Parte del Haber? Los antiguos sí que lo hacían, y al parecer, con éxito, puesto que en ello les iba, no sólo su sustento diario o su prestigio profesional, sino, en muchos casos, su propia cabeza.

  Después de leer esto se puede comprobar que en la tradición los partes arábigos eran muy importantes y que se utilizaban con frecuencia para hacer predicciones. Para los astrólogos que de verdad se interesen por la tradición y por la astrología predictiva creo que es muy importante que estudiar el "Libro Conplido" aunque para abordar la astrología medieval y saber adaptarla a los tiempos modernos, recomiendo tener una base de astrología tradicional.




3 comentarios:

  1. ¿Cuál es la verdadera fórmula de La Parte del Haber?... porque he encontrado varias.
    Para nacimientos diurnos por favor...

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    Respuestas
    1. Te remito a este gran artículo de Adela Ferrer. Buenísimo.

      http://www.adelaferrer.es/cursos/partes.html

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  2. O!... entonces sí es correcta... Ascendente + regente de la Casa II/cúspide de la Casa II...

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